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Agosto 12, 2008

De un capullo, para una flor. Nadie olvida su primer amor.

Archivado en: My Dear Diary — Sentencia @ 7:49 pm

Conocí a una chica con la que flirteé un tiempo, de jóvenes, que vivía en un árbol de un bosque.

Era simpática, su piel marrón la hacía especial y aunque se tiñese el pelo de verde como un homenaje a los fruitis, no la hacía menos persona. Estuve mucho tiempo saliendo con ella a lugares indeterminados, hasta que un día me lancé a explicarle mis sentimientos, pero sin embargo, siempre se escurría. -Estoy liada- era su excusa preferida, o que se enredaba como una planta también era muy usada. Lo cierto es que siempre que busqué compromiso, se iba por las ramas.

A mí no me importaba que viviese en un árbol y de hecho me tranquilizaba ver que tenía las raíces bien firmes en su lugar de nacimiento. Nunca conocí a sus padres, siempre me decía que no caminaban mucho y que su padre siempre fue un capullo, y su madre tenía muchas espinas. Tal jardín de halagos me hacían sospechar que no se llevaban muy bien, es por ello que nunca quise preguntarle por su árbol genealógico porque me resultaba redundante. Nunca quiso si quiera enseñarme un álbum de fotos.

Muchas veces, con una sonrisa deafiante me susurraba al oído: -Voy a plantar un pino. Resultaba desagradable y a veces violento. Su indecisión y ese atrevimiento poco femenino me hicieron divagar en mis pensamientos sobre el follaje.

1 comentario »

  1. WTF!!!!

    Qué crack

    Comentario por ToRDeN — Octubre 23, 2008 @ 12:37 am

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