Estimado diario,
Te escribo para que guardes mis conclusiones y recuerdos que algún día puede que entienda.
Mientras desayuno leo esta noticia: Regresa a la cárcel con 2 pendrive ocultos en el recto, 50 comprimidos de tranquimazin y 19 de tranxilium, marihuana, una barra de hachís y papel de liar en baleares tras un permiso. ¡Joder, sólo le falta meterse un iPad y la PS3 para los colegas!
¿Nos hemos vuelto locos o qué? Bueno, tan loco no era ya que usó condones para transportar el pendrive. Está bien saber la concienciación sobre las enfermedades venéreas, que nunca se sabe por qué mano o, visto lo visto, por qué culo habrán pasado. Las preguntas que me hago son: ¡¿Adónde va con esos usbs de mierda (valga la redundancia)?! ¿El condón sería de estrías y sabores, serán reciclados? Y la más inquietante: ¿Para qué quiere pendrives en la cárcel? Será para bajarse internet.zip dos veces aprovechando el ancho del Ministerio del interior. También supongo que para instruir a sus colegas de celda viendo la primera temporada de prison break, porque eso de ver porno es cosa del pasado y, si ya han roto el tabú de usar el culo como una mochila, cualquier cosa entre hombres es válida. Yo intenté guardar la tapa de un boli para ir familiarizándome con esta nueva forma de aprovechar el espacio y así poder tener las manos libres para saludar o hacer gestos y no me acostumbro a caminar de manera elegante. No quiero saber el tiempo y entrenamiento que este hombre tuvo que vivir para llegar a tal punto, no sé qué clase de ejercicios hay que hacer para conseguir dilatar tanto. Y si hubiera llegado a destino, me lo imagino postrado en la cama con las rodillas en alto, los pies separados, sus amigos esperando el ansiado botín cogiéndolo de las manos y vitoreando: ¡ahora, ahora, ya sale, jadea amigo, lo damos todo!…
Supongo que los tranquimazín serían para esos amigos nerviosos por el evento, que tendrían el corazón en un puño sabiendo que sus bienes se podrían escapar con la fuerza de un pedo. El tranxilium sería para él, que al fin de cuentas, es el más perjudicado por la pérdida ya que, lo llevaba dentro de sí. La marihuana, el hachís y el papel de liar debía ser para celebrarlo si todo “salía” bien, aunque apestase. Y yo que pensaba que fumar porros era cosa de adolescentes… Aunque bueno, también de niño se come mierda.
Tras haberlo pillado in fraganti lo detuvieron. Si bien tiene un historial de delitos, cómo le llamarán a éste ¿Tráfico de drogas? Lo del pendrive fue un error, seguro. Yo pienso que le dijeron que era una barra de cocacína tan pura que tenía forma extraña y se lo creyó. No quiero imaginar cómo metería ahí dentro un portátil para usarlo.
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